
¡Y yo pensando en un momento existencial mientras zozobraba entre mocos y más mocos que en este blog decía demasiadas gilipolleces! Atacado por los virus gripales me había propuesto escribr sibre el Estatuto Básico del Empleado Público, un exquisito documento perfecto para unas navidades entrañables. Luego pensé en los funcionarios de la operación Guateque, en las cooperantes secuestradas de Médicos Sin Fronteras, en la subida del Euríbor, en el conflito israelí y como siempre en París Hilton. Sin embargo ayer, mientras convalecía, llegó a mis manos el libro "Un cuerpo para toda la vida", de Txumari Alfaro. Debo reconocer que este showman nunca ha sido santo de mi devoción pero no pude resistir buscar una pócima mágica para mis mocos...y entonces me topé con en capítulo dedicado a la alopecia. Y mi vida cambió.
Al carajo todos mis pensamientos literarios, incluyendo las fantasías con la Hilton. Reproduzco la solución "100% fiable y efectiva" -como recalca textualmente el propio mago- para combatir la alopecia:
"Coger caca de perro y freirla con aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío, a fuego medio y en una sartén, durante cinco minutos. Filtrar el resultado para extraer el aceite y untar las partes afectadas. Si no se dispone de caca de perro también sirve la caca de gallina".
Ole, ole y ole. Con dos cojones. Tras esta fantástica receta (que imagino no será la única de su maravillosa obra) argumenta y justifica unos excelentes resultados, "ya que los hombres que trabajan en las granjas de gallina siempre han tenido mucho pelo".
Manda narices que las personas crean este tipo de cosas (porque las dice un señor en televisión) y luego creen que les estoy tomando el pelo cuando les explico que la subida de su IBI se debe a una revisión catastral, "eso es por el cabrón del alcalde" (suelen responder).
Ignorante de la vida y los milagros de Txumari he podido constatar en internet que tiene otras fórmulas magistrales: "es un merluzo y/o un estafador al que he oído afirmar chorradas como que el vapor del pis hirviendo calma el dolor reumático". Y puestos a reirnos de la vida os recomiendo encarecidamente una lectura de lo más friki sobre su vida (a mi todavía se me están saltando las lágrimas) en la Inciclopedia.
Por cierto esta mañana hice la receta en cuestión y la he probado: el resultado en las imágenes.