Envidia hacia los Servicios Operativos


Me ha resultado curiosa la reflexión que esta mañana me hizo un compañero. En los últimos años los trabajadores de los Servicios Operativos del ayuntamiento en el que trabajo han estado en el punto de mira de chapuzas, oportunistas y otros personajillos. Lo pude constatar en el transcurso de algunos desayunos, donde la escena se repetía: "eres un pringao, ¿por qué trabajas en el ayuntamiento?". La frase tenía múltiples variantes pero el objetivo siempre era el mismo, destacar lo imbécil del funcionario-operario de turno por trabajar para la administración cuando el resto de los curritos independientes se estaba forrando.
Era el boom de la construcción. La situaciones era inverosímiles. En la Costa del Sol había empresarios que contratraban vigilancia privada para evitar que otros jefes de obra se acercasen a sus trabajadores para llevárselos a otras promociones. Había días en los que las cuadrillas completas dejaban su trabajo para largarse (previo paso por caja) a otro lugar. Un familiar analfabeto, con 19 años, lo contrataron como "oficial escayolista" para una obra en las islas Canarias y le pagaban 5000 euros al mes. Y claro, también intentó convecerme para que aprendiera unas nociones básicas de albañilería o fontanería...y así dejar de ser un pringao. la pregunta, "primo, ¿cuánto dices que se cobra en tu ayuntamiento?" le producía una risa desternillante y una mirada de pena.
Pues la cosa ha cambiado. Desayunando esta mañana con los compis de los operativos me hablaban sobre todos aquellos que les llamaban pringaos y que ahora pretenden, sea como sea, conseguir una plaza en el ayuntamiento...en la casa de los pringaos.

3 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Y también pretenden que todos los pringados, que cobramos poco pero todo en dinero legal, que pagamos a Hacienda, porque no hay nada en "negro", etc., les ayudemos a salir de la crisis...Y los gobiernos tragan y tu, pringadito y yo, pringadita, seguimos pringando...

Marta dijo...

Eso demuestra una vez más que nadie es mejor que nadie, y nadie más listo que nadie. Nunca sabes como vas a terminar.

Opositora dijo...

Más vale algo seguro y estable, que una maravilla efímera.

¿Quién es ahora el pringao? Olé esa reflexión