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Humor contra la crisis y con los funcionarios como protagonistas

Acostumbrados a recibir constantes críticas, a que nos rebajen el sueldo, a que siempre nos consideren enchufados, a que seamos los protagonistas de anuncios de cereales que regulan el tránsito intestinal...lo cierto es que ser funcionario no es un chollo en cuanto aceptación social, a no ser que seas bombero, miembro de la Unidad Militar de Emergencias o el que da cuerda al reloj de la Puerta del Sol.
Ahora, gracias al impulso de José Ramón Chaves, autor del genial blog El Contencioso y el apoyo de entornos universitarios y otros patrocinadores, cualquier persona que sepa escribir y tenga algo más de una neurona podrá ponernos a parir y a su vez optar por un interesante premio. 
Así pues dejen de enviarme correos o comentarios ciscándose en mis santos progenitores, pongan algo de ingenio y dejen sus aportaciones en el I Concurso Internacional la Sonrisa de Quevedo: Humor ante el poder público. Relatos breves sobre humor en la administración pública.

La paradoja del funcionario


En este mismo espacio he recogido multitud de situaciones y ejemplos donde la falta de respeto se convierte en demasiadas ocasiones en el día a día de los funcionarios. Muchas personas nos odian y la envidía tan española se ceba con frecuencia en los tópicos de siempre: somos vagos, cobramos demasiado, sólo sabemos tomar café, parasitamos y deberíamos estar todos en la calle (dejando eso sí nuestro puestos a otros más "capacitados"). Como ya conté en otras ocasiones los funcionarios tenemos la culpa de la desaparición de los dinosaurios, del asesinato de JFK, de la muerte de Manolete, del cambio climático y en las últimas semanas de la crisis. Tenemos tanto tiempo libre y nos aburrimos de tal modo que dedicamos casi todas nuestras energías a hundir el planeta, generar crisis humanitarias y organizar guerras. Somos la caña.

A pesar de ser criaturas tan deleznables me sorprende que en las últimas encuestas realizadas a universitarios figure como trabajo preferido la función pública. Y mientras descienden las convocatorias de oposiciones debido a la crisis y la "contención del gasto" paralelamente aumenta exponencialmente el número de candidatos a estas pruebas. En Castellón se han presentado más de un 23% de aspirantes respecto a convocatorias anteriores y en Galicia más de 13000 personas optarán por 136 plazas. La Junta de Andalucía acaba de sacar 6000 plazas de profesores y si aplicamos la proporción plaza/aspirante el resultado será impresionante.

Caen empresas y sube el paro...pero las academias hacen su agosto. Nunca habían estado tan llenas como hasta ahora. Y esto implica un incremento en las ventas de material de oposiciones, en las descargas de tutoriales y en la contratación de profesores de apoyo. Incluso a través de este blog he recibido en las últimas semanas varias propuestas para meter algún baner publicitario de empresas dedicadas a las oposiciones o libros de texto.

Me temo que tanto aspirante para tan poca plaza sólo servirá para crear más frustraciones y llenar aún más el saco de los enemigos de los funcionarios.
Nota: en la foto os muestro en exclusiva a "Pancho" cuando se preparaba unas oposiciones antes de que le tocara La Primitiva

El fascinante mundo de los cursos de formación para funcionarios


Si he tardado en actualizar este blog ha sido porque me he tirado una semana de celebración salvaje. Jamás imaginé que en algún momento de mi vida pudiese corresponderme un maravilloso curso de formación. Al recibir la documentación entré en un estado catatónico y decidí organizar una fiesta por todo lo alto. Dicen, los que entienden de estas cosas, los funcionarios que acumulan más de una decena de trienios, que esto sólo pasa una vez en la vida...
Como ya escribí en alguna ocasión aunque al resto de los mortales les parezca una extravagancia a muchos funcionarios nos da por hacer cursos e interesarnos por nuestra formación. Curioso comportamiento teniendo en cuenta que nuestro trabajo es para toda la vida y que muchos consideran que estamos todo el día rascándonos los huevos.
Pero esto es un mundo. Por un lado están las grandes cifras que anualmente dan (especialmente los sindicatos) sobre los miles de millones de cursos que se ofertan...tocándome la moral porque jamás conseguí ninguno. Aunque la realidad, por más que intenten maquillarla (hace unos días vi en un folleto una cifra escandalosamente alta y luego me percaté que los "cientos de miles" de funcionarios beneficiados por la formación se referían a la cifra total acumulada desde que comenzaron años atrás los cursos) es muy diferente, o lo que es igual, hay que ser una persona tocada por la suerte como yo (o quizá tener un enchufe de tres clavijas) o llevar quince años reclamando uno para que te toque.
Y aunque cuando lo solicité especifiqué claramente que mi preferencia iba por el curso de "nuevas técnicas de restauración: respostería y panadería", finalmente me han asignado el "curso de disfraces y técnicas de camuflaje para evitar la agresión del ciudadano en tiempos de embargos"...para la próxima reencarnación será.
Buen fin se semana!!

Qué hacer para no jubilarse anticipadamente. Tipos de funcionarios y funcionarios.


Reconozco que soy muy despistado y que de determinadas cosas no me entero de nada. Advierto que hago la siguiente reflexión de forma superficial y sin entrar en demasiados detalles, ya habrá tiempo en los comentarios y en los correos ofensivos para que me cubran de gloria.
Como la vida misma también dentro de la administración existen clases, clases y más clases. En algún momento entendí (pero me da que lo hice mal) que los funcionarios de carrera como yo nos encontrábamos en una situación agradable/generosa/cómoda dentro de la pirámide funcionarial. A ver, hacia abajo los interinos, laborales y funcionarios de "empleo" (= posibles enchufados). Luego los funcionarios de carrera y por encima los dioses del paraíso: léase cuerpos habilitados nacionales y otras criaturas de las que escribiré en otra ocasión.
Pues bien, mi compañera funcionaria laboral ya está disfrutando una merecida jubilación parcial de lujo, jubilación de la que no puedo disfrutar yo porque me quedan 30 años para que me las merezca y encima soy un simple funcionario de carrera. Pero esto no parece nada lógico. A mi este modelo de jubilación me fascina: dedicas un mes de trabajo y el resto del año a vivir la vida loca...como el de la foto. No pierdes poder adquisitivo y sigues cobrando como si trabajases todo el año. Encima puedes acceder a todas las ayudas sociales recogidas en el convenio colectivo y cuando acudes a trabajar debes descontarte los días que te corresponderían de asuntos particulares y vacaciones. O sea que ni siquiera llegas a trabajar un mes.
Pero eso, un laboral puede...un funcionario de carrera no.
Algún sindicato, como CCOO lleva varios años intentado corregir esta injusticia pero si en tiempos de bonanza económica nadie hizo nada ahora mucho menos. Y también se supone que el simpático Estatuto Básico del Empleado Público servirá de algo...pero esto se supone porque a la hora de la verdad tan sólo sirve para poner los dientes largos.
La envidia me corroe...

Para la compañera de la Complutense





Nada, que no hay forma, que pasan los años y la gente sigue cayendo en mi entrada de presentación de este blog y no llegan a leerlo hasta el final o no captan mi ironía. Una anónima funcionaria de la Complutense me pone verde botella porque no cobra esos 3000 euros mensuales de los que presumo y encima "debo pagarme un seguro privado todos los meses".
Una vez más insisto, especialmente a las personas sensibles y afectadas por la crisis, a que lean mis argumentos hasta el final. Y advierto que próximanente actualizaré mi sueldo ficticio a los 4765 euros mensuales para actualizar el IPC ponderado en la república de Burundi.
Espero que no le siente mal este vídeo ni se lo tome en serio...

Cómo ser funcionario durante 36 años y no morir en el intento


Yo no había nacido y mi compañero ya estaba haciendo liquidaciones de impuestos a mano y con una plantilla municipal de apenas treinta personas (ahora supera las 600), incluso se disponían mensualmente a elaborar las nóminas con anotaciones en libros de cuentas y efectuando el pago a los funcionarios con dinero en efectivo y monedas dentro de sobres...Han pasado 36 años, que los cumple hoy, y el jodío está hecho un chaval.
Reconozco que desde el principio ha sido toda una referencia para mi. Un funcionario ejemplar.
Cuando hace poco más de un año tomé posesión de mi plaza como funcionario un buen número de amigos me lanzaron sin piedad un comentario estándar: “¡¿funcionario, que vas a coger tu plaza de funcionario?, venga ya, seguro que no duras ni un año, eso es aburridísimo, no es para ti!”. Es otro de los mandamiento anti-funcionarios: somos vagos, holgazanes, ausentes de inquietudes y con unas tareas tan aburridas que nos marchitan. Vale, bien, lo reconozco, ante el acoso de mi entorno tuve cierta inquietud al respecto…hasta que conocí a mi compañero y entonces supe que hay vida a pesar de ser funcionario.
Lleva 36 años trabajando. Es un profesional que destaca por hacer su trabajo mucho mejor que otros. Conoce como ninguno los entresijos de su departamento, es prácticamente imposible sacarle de sus casillas (pese a los maleducados contribuyentes), es eficiente y es muy difícil sacarle algún comentario malicioso sobre su trabajo o sus compañeros.
Posiblemente sea más divertido ser astronauta, jugador famoso de fútbol, multimillonario, o por ejemplo dueño de Microsoft pero hacer durante 36 años casi lo mismo, tener la capacidad de ir adaptándose a los nuevos tiempos (pasar del ábaco a los procesos informáticos, por ejemplo) y no morir en el intento más que ser una estupidez es toda una virtud.
Todo esto me lleva a pensar una vez más que la jubilación debería producirse antes de los 65 años. No me creo, por más que nos lo quieran vender, que la “edad dorada” más fantástica del mundo mundial sea a partir de esta edad. Las administraciones deberían seguir el ejemplo de Telefónica, que estudia prejubilaciones a los 48 años. Mientras llega este momento yo seguiré observando a mi compañero para conocer las claves que le han permitido sobrevivir con tanta dignidad durante 36 años de trabajo...que no es poco.

Los excesivos privilegios de los funcionarios
















En la imagen se aprecia a un funcionario del ayuntamiento de Málaga, más quemado que la pipa de un indio. El motivo es que después de haber recibido durante los últimos ocho años diversas ayudas económicas recogidas en su convenio colectivo una sentencia del TSJA ha decidido anular todos esos "privilegios", es decir las compensaciones económicas tan habituales en todos nuestros convenios y en la de la mayoría de las administraciones.
Ahora esta decisión judicial ha corrido como la pólvora entre sindicalistas y funcionarios que temen la extensión de otras denuncias similares. A su vez más de un político en plena fase de negociación del convenio se frota las manos y pide la copia literal de la sentencia.
Hay un detalle la mar de curioso que se escapa de esta información y que yo os pienso revelar: la denuncia fue presentada por Carlos Rubio, que apenas unos meses después pasó a trabajar en el propio ayuntamiento de Málaga (al que denunció) como personal de confianza del alcalde...ambos del PP. Todo incomprensible, a no ser que exista alguna trama ajena a nuestros limitados ojos y razonamiento para que mientras el alcalde le da el gustazo a sus funcionarios sus propios compañeros de partido y batallas denuncien los acuerdos.
Yo, por si acaso, pienso reclamar gafas y prótesis de lo que sea antes de que me quiten mis "privilegios".

El sujetador asesino y otros usos

A medida que pasan mis días de funcionario descubro que prácticamente cualquier cosa puede suceder en la atención al público. Si pongo una cámara oculta me forraría pero seguiré los sabios consejos de Sevach y por ahora me quedaré dentro del margen de la Ley. En los últimos días he tenido varios incidentes en los que el sujetador ha sido el protagonista.
Ayer, atendía a una mujer entradita en carnes y más apretada que las tuercas de un submarino. Simpática, sin complejos y con un gran escote. Poca ropa sobre su cuerpo para combatir los calores veraniegos. En un momento dado y en tan sólo décimas de segundo una de las tiras del sujetador se rompió y salió disparada como cuando jugaba de niño con las gomitas, pasando cerca de mi cara y esquivando el latigazo con un acertado movimiento al más puro estilo "sálvese quien pueda". Instintivamente la única exclamación que salió de mi boca fue "¡coño con el sujetador de los huevos, casi me da!". La risueña mujer se encendió como la antorcha olímpica y nos pusimos a reir. Pero fueron sólo unos segundos. Como si le arrancásemos una de los enganches del puente de San Francisco, o una de las patas de la torre Eiffel, casi al instante el resto del sujetador comenzó a desplazarse hacia abajo en la parte de donde había salido la tira asesina, dejando casi al descubierto las intimidades de la señora...que inmediatamente se agarró el pecho con la mano. Todo muy engorroso y peligroso.
Hoy mismo, bajo la secuela del sujetador asesino, ha llegado una señora de cuyo canalillo colgaban cosas. Y no he podido resistirlo, "perdone Sra., pero le cuelga algo de la camisa". Y la mujer abrió la camisa y me enseñó un paquete de tabaco, un mechero y un pequeño llavero, "es que si no me lo meto aqui lo pierdo todo".
He tenido más experiencias con sujetadores y sus usos alternativos (me refiero a mi puesto de trabajo)...y es que de vez en cuando siguen llegando personas mayores con el fajo de billetes dentro del sujetador.

Historias de un funcionario-grumete


He regresado sano y salvo, que no es poco. Mi aventura por las islas baleares buscando medusas ha sido un fracaso porque no hemos visto ninguna. Todo parece indicar que la causa de esta misteriosa ausencia se ha debido al viento, al descenso de la temperatura del mar, a las corrientes y a que no tenían el más mínimo interés por ver a un funcionario con aspecto de foca monje.
Sin medusas la experiencia ha sido maravillosa. Navegar a vela por Formentera, Ibiza y Mallorca ha estado francamente bien. Desde luego es algo que debe gustar o de lo contrario lo mejor es no salir de casa. Un barco a vela se mueve más que las maracas de Machín, esté o no el mar como un plato. Tampoco es un crucero y por lo tanto hay que olvidarse de camarotes espaciosos, el casino o un baño parecido al que podemos tener en casa. Sin embargo, al otro lado de la balanza tenemos un océano de sensaciones: parar donde y cuando te plazca, descubrir calas desiertas, navegar con la única ayuda del viento y sumergirte dentro de un ambiente marinero peculiar plagado de personajes interesantes.También he descubierto en este viaje iniciático que al mar la crisis no ha llegado. Nos hemos cruzado con miles de barcos y hemos permanecido atracados en puerto o fondeados en calas rodeados por centenares de embarcaciones con sus correspondientes personajillos. Y no hay crisis. Creo que nuestro velero era uno de los más humildes y sencillos, pero el coste medio de los barcos que teníamos a nuestro alrededor superaba con creces los 600.000 euros. Y siempre hemos tenido cerca algunos yates cuyo precio llega hasta los 20.000 millones de las antiguas pesetas y con más de 50 personas de tripulación. No hemos visto medusas pero nos hemos cruzado con Ronaldo, con el dueño del Circo del Sol en un espectacular velero, con jeques árabes y con multitud de ex mujeres de famosos hinchadas con grandes flotadores bajo sus tetas.

Por cierto, he descubierto que las olas y el mar no hacen buenas migas con las cámaras digitales. Esta ha sido la única fotografía que se ha salvado...tendré que repetir el próximo año.

Más vacaciones


Un vistazo a mi anterior entrada os dará una idea de que he estado sometido a demasiado estrés, un peligro inconcebible e inhumano para un funcionario de pacotilla como yo. Por esta razón he decidido irme de nuevo de vacaciones. Esta vez me embarcaré unos días en un velero de investigación oceanográfica para estudiar las migraciones de las medusas en las islas baleares.
De todas las actividades recogidas en el programa de formación interdepartamental del 2008 este es el que mejor se adapta a mis necesidades...si sobrevivo a las medusas seguro que soportaré a los contribuyentes cabreados, ciudadanos enemigos de los funcionarios y a mi jefe.
Prometo alguna foto cuando regrese...si regreso.

Lo que se da no se quita


Gracias a la Santa que aparece en la fotografía, Santa Rita de Cascia, mañana mi ayuntamiento nos otroga el día libre. Por más que leo sobre la vida de esta simpática señora no logro encontrar la relación con nosotros los funcionarios, ¿al ser la Santa de los Imposibles?.

"Después del matrimonio, su esposo demostró ser bebedor, mujeriego y abusador. Rita le fue fiel durante toda su vida de casada". Toda una vida de sufrimiento que mañana agradeceré durante las 24 horas.

Si estos días le añado los otros tres que nos han dado por el nacimiento del hijo de Carmen Chacón pues...

Asuntos "propios" y "particulares".. Ventajas de ser funcionario. Capítulo II.


Si Eureka me dice que me ponga a cavar lo hago sin rechistar y encima me tengo que quitar el sombrero ya que su blog "Arte de lo imposible" es envidiable en cuanto a diseño y contenido...al margen de ideologías políticas. Todo un descubrimiento, gracias.

Correctísima la observación de David a mi entrada anterior: una cosa son los asuntos "propios" y otra los asuntos "particulares". Concretamente y para ser preciso de lo que estaba hablando era de los asuntos “particulares”: “a lo largo del año los trabajadores tendrán derecho a disfrutar de hasta seis días o cuarenta y dos horas de permiso retribuido”. Como comentaba, estos días bien combinados con puentes y demás pueden dar mucho juego. Y si se acumulan suficientes trienios se incrementan junto con los días hábiles de vacaciones.

Pero los asuntos “propios” también son fascinantes. "Un máximo de cuatro meses cada dos años", como dice el convenio. La diferencia es que estos días no son retribuidos. Las posibilidades también son interesantes: acumular un año cinco meses de vacaciones (los cuatro de los "propios" más el mes de vacaciones); aumentar cada año en un mes las vacaciones habituales y aprovechar la paga extraordinaria para minimizar el impacto económico...

Por si acaso voy a seguir cavando porque cuando Eureka lea esto me caerá la del pulpo.

Me llevo tres y me sumo dos. Ventajas de ser funcionario. Capítulo 1.


Advertencia: el texto puede herir la sensibilidad de algunas personas, especialmente de quienes no son funcionarios o no tienen la más mínima intención de serlo nunca.

Aprovecho la ocasión que me brindan sus señorías, los diputados que han decidido adelantar la sesión del Congreso con la intención de tener su "puente", para comenzar a dar pistas sobre la fantástica vida de los funcionarios. Dolce Vita que no es generalizada y es que como bien dice Shikilla al parecer quienes trabajamos en los ayuntamientos somos uns seres privilegiados. Supongo que también dependerá del consistorio en cuestión.

La cosa es que sigo viendo en el Google Analytics que muchos llegan a este blog tras poner en Google "ventajas de ser funcionario" y esta será pues mi primera entrega: los días de asuntos propios y sus combinaciones ganadoras.

En mi caso dispongo de seis días de asuntos propios al año para distribuir como me de la gana. Son días recogidos en el convenio para ir al médico, gestionar asuntillos y demás historias. No tienen nada que ver con las vacaciones ni con otros días que también nos regala mi querido ayuntamiento. Además, superados unos cuantos trienios el número de días aumenta al igual que los periodos vacacionales.

Como mi ayuntamiento es muy espléndido también nos "regala" un puente al año lo que me permitiría hacer la siguiente combinación esta semana: lunes, martes y miércoles días de asuntos...y el viernes me lo apunto del puente de regalo. Resultado: una semanita más de vacaciones al margen de los 23 días hábiles que me corresponden.

Retribuciones en especie


Mis compañeros los militares (también funcionarios) ven como cada día se devalúa más su trabajo. A priori es relativamente fácil discutir su utilidad pero no es mi intención cuestionar su existencia pese a que en su día me declaré objetor de conciencia y por ende nunca podré ser un hombre curtido de verdad. Pese a todo no es una profesión que envidie: no me va la vida castrense, ni la perdida de algunas libertades fundamentales, el sueldo no es gran cosa y las armas y la sangre me dan pavor. Tampoco podemos olvidar que ser militar, sea del rango que sea, supone la entrada al club de los escogidos por los hijos de puta de ETA para que te metan una bala en la sien o una bomba lapa bajo el coche.
Para suplir tantas carencias me ha resultado gratificante saber que la nueva ministra, Carmen Chacón, ha decidido autorizar la visita a páginas web de deportes y de ocio (entre las que se encuentra la revista Interviú) a los militares. Todo un detalle. A su vez, la envidia me corroe desde esta mañana al conocer que los militares que han participado en la liberación de los pescadores secuestrados en Somalia van a pasar unos días de descanso en las Islas Seychelles.

Y sin duda alguna aplaudo estas medidas mientras espero que cunda el ejemplo en el resto de la Administración...por pedir que no quede, al fin y al cabo el personal ya nos odia.


Nota: en las fotos podemos apreciar como un soldado de los cuerpos de élite de las Seychelles le enseña a nuestros soldados el uso de una mortífera y avanzada arma de precisión (desconocida hasta el momento). En la otra dos soldados de la Armada Española realizan prácticas de buceo en situaciones extremas.

Al borde del suicidio


Tras leer el acertijo que me dedicó Pedro hace unos días con la insana intención de fastidiarme mis vacaciones decidí cambiar mi plan de viaje, me coloqué una camiseta con una gran bandera de los Estados Unidos y me lancé por las calles de Bagdad, pero tuve la mala suerte de tropezarme con Sarkozy y la Bruni, que me acogieron en su comitiva y me devolvieron sano y salvo a casa. Lo reconozco, ¡soy incapaz de resolver estos anagramas!

Debido al estrés que me supone ser funcionario e interar resolver los misterios de Pedro me fui a visitar el jardín de primavera más bonito del mundo, o al menos así reza en su publicidad, el Keukenhof situado en las afueras de Amsterdam. Un "idílico" jardincito con millones de tulipanes de 500 clases diferentes y 50 km de senderos donde tras sacarte 13 euros por la entrada no existe ni una fuente en la que saciar la sed para que pagues los 3 euros que cuesta cada mini-botella de agua. Y si quieres ir al baño porque tanta belleza te hizo estallar la próstata también se puede hacer previo paso por caja. La cosa es que yo esperaba encontrarme con un remanso de paz y relax que me hiciera olvidar durante unas horas del sufrimiento de los funcionarios pero me encontré con los 50 km de senderos con más gente que en la Feria de Abril y los San Fermines juntos.

Así pues he decidido regresar para seguir contando mi martirio diario. Por cierto en la foto me podéis ver al fondo.

Otro defecto de los funcionarios: no somos buenos padres


La red está que arde con la huelga de los funcionarios de justicia. Los blogs y espacios de comentarios en los medios de comunicación están plagados de insultos y otras sutilezas. Una corriente de genialidad clama a los cuatro vientos la privatización global de la función pública y el despido inmediato de los cerca de tres millones de funcionarios que hay en nuestro país.

Es fácil constatar que somos el colectivo con menor aceptación y empatía por parte de la sociedad. Ahora hay un nuevo frente, el de quienes no se creen el informe publicado hace unos días por la Consejería de Acción Social y Ciudadanía de la Generalitat que aseguraba tras realizar un amplio estudio que los funcionarios somos "los padres ideales". Según este informe, como tenemos más tiempo libre dedicamos cuatro horas más a las tareas domésticas y parece evidente que el sector privado recompensa a los trabajadores que no tienen responsabilidades familiares o al menos no lo aparentan ya que les resulta más productivos.

Es lo que nos faltaba para aumentar el odio, aunque también podrían hacer un estudio que demuestre que los funcionarios somos los culpables del cambio climático.
Foto de Fspugna.

Otro mito: el escaqueo de los funcionarios



Tras meses de observación y años trabajados en la empresa privada os aseguro que el famoso escaqueo de los funcionarios es otro mito. Quizá debamos entonar un mea culpa ya que a veces somos los propios funcionarios quienes apoyamos esta tesis para dar el pego o joder al tocapelotas de turno, pero al final esta leyenda urbana podría tener su base en algo tan humano como la envidia.
Me paro en una obra y tardo muy poco en constatar los que están rascándose las pelotas: al grupito que observa sobre el único que hace algo, a los que están de charla en plan aula magna platicando sobre la esencia y textura de la mezcla, los que aparentan que buscan algo pero nunca lo encuentran, los que multiplican por tres el tiempo de desayuno, los que hacen una pausa para piropear a la lozana de turno y los del eterno cigarrito.
Raro es también el servicio técnico que viene a casa y termina bajando quince veces al coche o regresando al taller "porque hay una pieza que falta", pero que en realidad son "descuidos" para expandir los minutos, convertirlos en horas y a su vez hacer el paso a euros.
Cuando trabajé en la empresa privada recuerdo a un jefe al que no le gustaba que estuviésemos en las oficinas en horario de mañana porque creía que daba mala imagen, así pues establecimos nuestra "base" matinal en una tasca (el "Andaluz" se llamaba) donde pasábamos las tres primeras horas inventando el brunch, leyendo prensa y debatiendo con otros trabajadores en su eterno desayuno..y ninguno era funcionario.
Tampoco escapan los pilotos. Si creen que en los vuelos largos están con los ojos salidos, concentrados e hipnotizados mirando el altímetro están muy equivocados. Las veces que he ido en cabina siempre ha existido un ordenador portátil amigo, una buena colección de películas de estreno y varios parasoles de coche para tapar las ventanas (cutre pero efectivo).Reconozco que hay algunas profesiones que permiten mayor flexibilidad a la hora de los escarceos deliberados pero no es cierto que en la administración se encuentre a la orden del día. Así pues, como veo en Google Analytics que muchos buscáis en este blog las ventajas para ser funcionario ya podéis tachar de la lista el escaqueo.