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OEA: el ciruelo de J.


OEA (no confundir con la Organización de Estados Americanos), o lo que es igual el selecto y reducido grupo de funcionarios adscritos al grupo de Operaciones Especiales de Alcaldía. Somos diferentes y estamos preparados para cualquier contingencia. Desde preparar un café con restos de polvo de talco a montar el cirio padre alterando la agenda del mismísimo alcalde. Puede incluso darse la circunstancia de que el servicio de escolta se encuentre asegurando el perímetro a más de cinco kilómetros del primer edil mientras el susodicho se encuentra sólo y desamparado ante una terrorífica comunidad de propietaros cabreados con el ayuntamiento. Todo es posible.

Quienes trabajamos en la primera línea de fuego de la primera autoridad municipal sabemos de política internacional, informática, gestión tributaria, recetas con Thermomix (para darle coba a las mujeres de los concejales), artes marciales, fontanería, protocolo y toreo profesional.

Nada mejor que un ejemplo para expresar nuestra alta cualificación. Esta mañana coincidí con mi amigo J. Estaba muy preocupado y como miembro del OEA necesitaba mi ayuda. J. es funcionario y además de estar incluido en 38 bolsas diferentes participa en las pruebas de selección para la policía local. A J. le inquietaba que en el reconocimiento médico el facultativo en cuestión le hiciese bajar los calzoncillos y le palpase el ciruelillo al completo. A la salida de tan completo reconocimiento había consultado con otros aspirantes y al parecer a ninguno le habían escudriñado sus partes más íntimas. J. me reclamaba una investigación profunda al respecto y que además lo pusiera en conocimiento de la máxima autoridad municipal.

Lo peor de todo es que hasta donde han llegado mis investigaciones, al más puro estilo detective Colombo, parece que J. está en lo cierto. Toda la mañana ocupada buscando una explicación y al final no tengo claro si decírselo al alcalde o publicarlo en el blog para el conocimiento oportuno de la toda la comunidad científica internacional. Lo siento J.

Sólo para adultos. Dudas sexuales de un funcionario


Estaba claro, hoy día de reflexión tenía pensado escribir sobre mis últimos días de vacaciones en Cerdeña, sobre mi cambio de puesto de trabajo, del viaje de mi compañero Pepe a "frikiJapón", mi nueva experiencia como "representante de la administración" en las elecciones de mañana o del jefe tóxico de mi amiga C. que le está haciendo la vida imposible. Pero a veces la actualidad me lo pone a huevo (y esta palabra viene que ni pintada)...cambio de tercio (o sea que esto nada tiene que ver con los funcionarios, todavía está a tiempo de salir de este blog. El que avisa no es traidor) y como buena jornada de reflexión prefiero lanzar al aire una duda existencial que me corroe por dentro desde esta mañana.

Muere David Carradine, el escuálido actor del pequeño saltamontes. Vale, bien, todos debemos morir, pero El Mundo titula hoy que su muerte se debió por un "accidente sexual" y cita fuentes de la investigación. Pero lo que me trae de cabeza es la técnica que el Sr. Carradine estaba utilizando para darse gustito en el momento de la muerte: "desnudo con una cuerda atada al cuello, otra a los genitales y ambas al armario".

Dos reflexiones al respecto: por más que lo intento imaginar y miro el armario no logro encontrarle el puntito gracioso. Y otra cosita, al funcionario Worapong Siewpreecha, general de la policía de Bangkok, alguién debería darle algunas clases sobre privacidad, derecho a la intimidad o sensatez y cordura en sus declaraciones a la prensa...o enviarlo directamente a controlar el tráfico...con una cuerdecita que le sujete el pito por supuesto.

Apadrina un becario o lo encontrarás bajo la mesa


Me quito el sombrero con la nueva campaña del sindicato CCOO, "Apadrina un becario", colocado estratégicamente en el menú derecho de este humilde blog. Se me ocurren muchas cosas pero fundamentalmente recomiendo encarecidamente un recorrido paciente por las experiencias que en este foro van contando becarios de todo tipo, incluyendo algunos que han desempeñado tan "honorable" privilegio en la Administración.

Reconozco que hace unos meses me embarqué en la búsqueda de los sueldos de los funcionarios en los lugares más recónditos del planeta. Tenía la intención de colocar el sueldo de nuestros compañeros en Somalia, Uganda o Cabo Verde en un lugar preferencial cada semana...era una especie de campaña anticrisis, ¿para qué protestar de nuestra situación cuando en otros muchos lugares están peor que nosotros? Pero la búsqueda fue desesperante. No encontré casi nada.

Ahora he visto el cielo abierto. Las experiencias de nuestros becarios en España es para ponerse a llorar o, como he propuesto en otras tantas ocasiones, para desternillarse de risa, Mejor tomarse las cosas con humor.

He necesitado más de doce años para entender mejor qué hacía Mónica bajo la mesa de Clinton en el Despacho Oval, cuando tenía un trabajo "no remunerado" para el hombre más poderoso del planeta. Y es que ante semejante panorama laboral a la pobre no le quedó más remedio que agudizar su ingenio...

De nuevo con el sexo de los funcionarios


Carambola. Cada vez que coloco la palabra sexo en este blog se disparan las visitas. Pero el Manual de Supervivencia para funcionarios me lo ha puesto a huevo (nunca mejor dicho) con su entrada "Cómo sobrevivir al sexo en el trabajo". Genial el análisis estadístico en el que se demuestra que la posibilidad de que esto suceda se reduce al 0,0025%, por lo tanto no es necesaria una gran estrategia para sobrevivir a un hecho que nunca llegará a suceder. Hay excepciones, bueno hay una gran excepción: que uno sea George Clooney, auténtico sex symbol presente también entre mis compañeras.

Yo suelo decirle a mis amigos que mi trabajo en el ayuntamiento consiste en amargarle la vida a los contribuyentes. La mayor parte de las personas a las que atiendo se van con un gran disgusto y muchas ganas de pegarme fuego. Con semejante carta de presentación en mi departamento no existe posibilidad alguna de establecer contacto alguno con los vecinos, bueno en mi caso vecinas. Además ni yo ni ninguno de mis compañeros se parece a George. Poco atractivo puede haber cuando el funcionario de turno te está hablando de embargos, recargos, intereses de demora y costas. Con este ejemplo no quiero desanimar a los opositores, o a mi querida opositora de travesía...no todos los destinos funcionariales tienen tan poco atractivo...a priori sólo puedo recordar algo que me contaban hace unos días, cuando unos compañeros agentes de la Policía Local echaban a suertes quien se encargaría de subir a un apartamento lleno de azafatas borrachas que estaban "alterando el orden público" en su apartamento a altas horas de la madrugada.

Y quienes llegados a este punto se encuentren cabreados al no encontrar ninguna anécdota hardcore en esta entrada sólo le puedo decir que siempre les quedará la visita al Diario de Alice Carroll, descubierta en el mismo Manuel de Supervivencia.