Apadrina un becario o lo encontrarás bajo la mesa


Me quito el sombrero con la nueva campaña del sindicato CCOO, "Apadrina un becario", colocado estratégicamente en el menú derecho de este humilde blog. Se me ocurren muchas cosas pero fundamentalmente recomiendo encarecidamente un recorrido paciente por las experiencias que en este foro van contando becarios de todo tipo, incluyendo algunos que han desempeñado tan "honorable" privilegio en la Administración.

Reconozco que hace unos meses me embarqué en la búsqueda de los sueldos de los funcionarios en los lugares más recónditos del planeta. Tenía la intención de colocar el sueldo de nuestros compañeros en Somalia, Uganda o Cabo Verde en un lugar preferencial cada semana...era una especie de campaña anticrisis, ¿para qué protestar de nuestra situación cuando en otros muchos lugares están peor que nosotros? Pero la búsqueda fue desesperante. No encontré casi nada.

Ahora he visto el cielo abierto. Las experiencias de nuestros becarios en España es para ponerse a llorar o, como he propuesto en otras tantas ocasiones, para desternillarse de risa, Mejor tomarse las cosas con humor.

He necesitado más de doce años para entender mejor qué hacía Mónica bajo la mesa de Clinton en el Despacho Oval, cuando tenía un trabajo "no remunerado" para el hombre más poderoso del planeta. Y es que ante semejante panorama laboral a la pobre no le quedó más remedio que agudizar su ingenio...

Estrategia para animar al personal: el fin del mundo está cerca


Marta en su sincero e interesante blog Superwoman hacía una curiosa reflexión cuando confesaba que prefería meterse bajo las sábanas y no salir teniendo en cuenta la que está cayendo. Hay crisis. Vale, pero imaginad por un momento la que nos queda por aguantar: dicen que durará dos años y si soporífero ha sido aguantar durante casi un año las elecciones de EEUU pensad en lo que nos queda por ver en los medios de comunicación mientras dure esta situación...desde luego es para seguir los consejos de Marta.

Por si todo esto no fuese suficiente la meca del cine nos ha preparado una batería de películas en las que nos adelantan el fin del mundo con una fecha límite: el 2012. Lo que nos faltaba. Entre las sentencias que se dan a conocer ultimamente, la crisis de las narices, el perfil de la clase política, la vidorra padre de los terroristas y otras tantas historias para no dormir el futuro se me antoja gris oscuro. Y el cine pone su granito de arena con extraterrestres que vienen a cepillarnos bajo profundas conviciones ecologistas, mitológicas catástrofes naturales y simpáticos hombrecillos verdes tocapelotas.
Yo, por lo que pueda pasar, he decidido fustigarme este fin de semana largo escapándome a Estepa a comprar los mismos mantecados que año tras año comen en la Casa Real y en los mejores restaurantes del mundo. Donde cocinan las mejores hojaldrinas con naranja del planeta parece que la crisis no les afecta demasiado porque tan sólo venden (y con reservas si la caja es metálica) una caja surtida por persona.
Ser funcionario permite buscar y pensar en extravagancias como estas...¡feliz fin de semana!

De nuevo con el sexo de los funcionarios


Carambola. Cada vez que coloco la palabra sexo en este blog se disparan las visitas. Pero el Manual de Supervivencia para funcionarios me lo ha puesto a huevo (nunca mejor dicho) con su entrada "Cómo sobrevivir al sexo en el trabajo". Genial el análisis estadístico en el que se demuestra que la posibilidad de que esto suceda se reduce al 0,0025%, por lo tanto no es necesaria una gran estrategia para sobrevivir a un hecho que nunca llegará a suceder. Hay excepciones, bueno hay una gran excepción: que uno sea George Clooney, auténtico sex symbol presente también entre mis compañeras.

Yo suelo decirle a mis amigos que mi trabajo en el ayuntamiento consiste en amargarle la vida a los contribuyentes. La mayor parte de las personas a las que atiendo se van con un gran disgusto y muchas ganas de pegarme fuego. Con semejante carta de presentación en mi departamento no existe posibilidad alguna de establecer contacto alguno con los vecinos, bueno en mi caso vecinas. Además ni yo ni ninguno de mis compañeros se parece a George. Poco atractivo puede haber cuando el funcionario de turno te está hablando de embargos, recargos, intereses de demora y costas. Con este ejemplo no quiero desanimar a los opositores, o a mi querida opositora de travesía...no todos los destinos funcionariales tienen tan poco atractivo...a priori sólo puedo recordar algo que me contaban hace unos días, cuando unos compañeros agentes de la Policía Local echaban a suertes quien se encargaría de subir a un apartamento lleno de azafatas borrachas que estaban "alterando el orden público" en su apartamento a altas horas de la madrugada.

Y quienes llegados a este punto se encuentren cabreados al no encontrar ninguna anécdota hardcore en esta entrada sólo le puedo decir que siempre les quedará la visita al Diario de Alice Carroll, descubierta en el mismo Manuel de Supervivencia.