Llega la Navidad...y los embargos

Lo cierto es que circunstancialmente coinciden los embargos con más frecuencia en Navidad, aunque más de uno pueda pensar que una diabólica mente (en este caso muy aburrida) aprovecha estas entrañables fechas para amargarle aún más la vida a los contribuyentes. Y tiene su lógica: desde mayo hasta diciembre estamos inmersos en los periodos voluntarios de cobro. Y en diciembre toca ordenar, revisar, actualizar datos, comprar polvorones y embargar.

Ya os he comentado en otras ocasiones que la palabra embargo, especialmente si aparece escrita en una carta del banco o en una nota interna de tu empresa causa verdaderos estragos. Cualquier día de estos aparecerá un lolailo con una catana y una lata de gasolina y nos destripará a todos. Vale, lo puedo llegar a entender. Quizá no sea agradable. Quizá en algunos (pocos ) casos fue un "despiste". Quizá piensen muchas cosas (algunos me han llegado a decir que sus hijos ya no le miran con respeto), pero al final lo único cierto es que si una administración embarga es porque antes no se ha pagado una deuda. Y claro, en algunos países europeos esta decisión es impensable bajo la lógica aplastante de que los impagos deben asumirlos el resto de los mortales que, de forma sacrificada, pagan religiosamente todos sus impuestos. Aqui, in Spain, es muy habitual el gestor "amigo" o abogado de "confianza" que se queda tan tranquilo aconsejándote que la multa no la pagues ("porque es ilegal, que lo sé yo") o que el recibo prescribe practicamente por arte de magia. Y luego pasa lo que pasa...

He aprovechado la coyuntura para grabarme en vídeo mientras hacía las cartitas de los embargos. Ah, se me olvidaba...corred la página hacia abajo y sabréis lo que no veré esta noche.

Por qué lo hago...(presentación del funcionario de "mierda")


Esto es una entrada remasterizada. Ha pasado poco más de un año desde que comencé este blog y quiero deciros muchas cosas, aunque lo haré poco a poco. Para empezar cambios de diseño y nuevos contenidos...que también aparecerán en los próximos días.

Y esta entrada pretende recuperar la columna que durante todo este tiempo ha estado a la izquierda y que tantas indignaciones ("inrritaciones" como dicen en mi tierra) ha causado entre el personal. Con el nuevo diseño ha sido imposible mantenerla...pero aqui la dejo...quien la lea desde principio a fin entenderá a la perfección lo que pretendo con este espacio.


Un funcionario de "mierda"


Ya soy funcionario. Esto significa que gano casi 3000 euros al mes, con 16 pagas anuales, dos meses de vacaciones, diez días de asuntos propios, multitud de ventajas sociales, reducción de jornada por determinadas situaciones familiares, odontología gratis y, lo que es mejor, aunque termino de trabajar a las tres de la tarde a las dos ya estoy en casa con mi mujer retozando frente al televisor. Por esta razón dicen que el funcionario es el animal más rápido del mundo. Tranquilos, nada de esto es cierto, pero gran parte de la sociedad cree que somos unos vagos.Están rodeados de funcionarios. No se asunten, la mayoría somos inofensivos, de hecho mis vacunas están en regla hasta el 2013. Los maestros, policías, barrenderos, inspectores de Hacienda, bomberos, funcionarios de prisiones, pilotos del Servicio Aéreo de Rescate, operadores de cámaras de la Dirección General de Tráfico, informáticos,…, millones de personas al servicio del ciudadano, aunque en la mayor parte de los casos consideramos que su función principal es la de amargarnos las existencia y chupar del bote. Gente mala hay en todos los colectivos, pero nosotros tenemos el mismo sanbenito que los políticos chorizos, futbolistas ricos, periodistas mentirosos y banqueros usureros.No les voy a mentir, ser funcionario tiene sus ventajas, especialmente en lo concerniente a las garantías sociales, pero les aseguro que para la gran mayoría no es precisamente un chollo.Suelo decir a mis amigos que soy un funcionario de mierda. No lo digo en tono despectivo. Me refiero a que soy el último mono de la administración: un auxiliar administrativo con nula influencia en el proceso burocrático. El último eslabón y muchas veces la primera línea de fuego de la pesada y compleja maquinaria administrativa. Para colmo de males trabajo en un departamento de recaudación, atendiendo al público y alegrándole la vida a los queridos ciudadanos informándoles sobre sus deudas, dándoles cartas de pago y llamándoles a horas intempestivas para comunicarles que en unas semanas procederemos al embargo de sus cuentas, su nómina o la casa. No se imaginan lo placentero y gratificante que puede llegar a ser. Por ahora soy feliz. Desconozco si cuando lleve 37 años emitiendo recibos y aguantando gilipolleces podré seguir diciendo lo mismo. Ya os lo contaré. Desde luego podría ser mucho peor: recolector de aceitunas, minero, albañil, profesor de aérobic, cajero, inmigrante ilegal, etc.En este blog pretendo recoger con humor mis anécdotas. Quiero compartir experiencias con todos vosotros. Ofrecer enlaces de interés incluso para aquellos que tengan tiempo para rascarse un ratito los huevos. Hacer de "muro de las lamentaciones" para los ciudadanos que quieran desahogarse (siempre con respeto) tras haber sido maltratados por alguno de mis compañeros. Quiero reflejar la cara más y menos amable de esta profesión…y ante todo deseo que esta página se convierta en un lugar agradable en el que no falte el humor y las ganas de compartir, sea lo que sea.Bienvenidos.



(Justificación del blog. Octubre de 2007)

Esos machistas contribuyentes




Un día como hoy no puedo olvidar una especie a la que le cuesta trabajo desaparecer, algo que también le suceden a las cucarachas y a las ratas. Me refiero a ese porcentaje considerable aún de contribuyentes que no tienen reparo alguno en machacar a las compañeras por el simple hecho de ser mujer. Os puede parecer sorprendente que esto suceda pero con el tiempo y en la atención al público uno termina catando a este tipo de personajillos: algunos incluso se sienten manifiestamente incómodos si los atiende una mujer.
La escena más habitual pasa por un hombre que cuestiona todas y cada una de las explicaciones que le da la compañera. Un macho ibérico al que le irrita que una mujer le esté diciendo en sus narices que si le han embargado la cuenta corriente es porque no le ha salido de los mismos pagar en periodo voluntario y hacer caso omiso a los requerimientos de pago. El hombre se irrita, se le ensancha la vena yugular y a punto está de perder los papeles. ¿Cómo osa una mujer a cuestionar lo que paga o deja de pagar? ¿Cómo puede una mujer decirle en sus narices que se pasó el periodo voluntario?
En estos casos hemos establecido entre los compañeros un sistema la mar de efectivo: el machote cabrío pasa a ser atendido por otro machote. Y la cosa cambia radicalmente: bajan los humos, pasa la humillación y todo lo que se le explica lo entiende. Es sorprendente por no decir indignante.