Un video tópico y típico para fomentar el ingenio del administrado

Será por el aburrimiento supino de algunos que pusieron sus esperanzas en esta Semana Santa para enseñar el palmito (que no las neuronas) por las playas españolas y que, ante el aguacero generalizado, se han puesto ante el ordenata a navegar por aguas más mansas. La cosa es que en los últimos días han proliferado por este blog comentarios poco acordes con la semana de pasión y recogimiento, muchos del tipo "mecagoentodohijodeputafuncionariocabrón" que evidentemente disfruto borrando cual censor de la Santa Inquisición.
Para estos cenutrios coloco el video de ese magnífico festival de cortometrajes que es "Notodofilmfest", cuya visita recomiendo. Poco aporta de ingenio y originalidad, cayendo en más tópicos que mi entrada de presentación, pero al menos sacará una sonrisa en estos días nublados y podremos disfrutar de la belleza agria de la actriz Carolina Bang y el sarcasmo digno de un western barato del veterano actor Tomás del Estal.
A mis compañeros funcionarios les cambio su posible malestar al sacar el video por los consejos de Albert Recio, todo un profesor de economía que propone salir de la crisis subiendo los impuestos y contratando a más funcionarios (una propuesta similar a la que hizo Alemanía para abandonar sus penas económicas). Fijaros que este profesor ya aseguraba en el 2010 que abaratar los despidos no serviría para crear más puestos de trabajo.
Unos proponen tener más funcionarios para fomentar el consumo y tener empleos de calidad y otros como Solbes malvendieron en su día el oro (patrimonio de todos los españoles) alegando que era un valor poco rentable. Si es que el mundo está lleno de listos.

Mi objetivo como funcionario se va al traste


Estoy tan apenado que he llegado a mentirle a mi jefe para tener unos minutos y contaros mi gran chasco. La historia se remonta a las pasadas navidades, cuando un amigo periodista de gran valía y conocimientos (de estirpe y raza como le gusta decir a las viejas glorias) que se esconde en la red bajo el apodo de Abdul Alhazred, me filtró una información que me dejó helado: ¿sabes que en la ONU han nombrado a una funcionaria como "Embajadora de los Extraterrestres"?. Casi me da un síncope. Tal afirmación incluía dos elementos turbadores, por un  lado "embajadora", que supone viajes, grandes emolumentos y relaciones sociales de interés; por otro "extraterrestre", esto es algo que se sale de lo común e incluso para quienes estamos cerca del ámbito político supone un reto, ¿acaso un extraterrestre puede ser más contradictorio, interesante y estridente que un concejal, un alcalde o un director general?.
Apenas unas horas después me encontraba enviando correos electrónicos a las Naciones Unidas. Incluso llegué a dejarle en un mensaje en el móvil a Chencho Arias, al que conocí en Almería antes de de ser nombrado director de la Oficina de Información Diplomática y que posteriormente fue representante español en las Naciones Unidas. Tal y como me comentó Abdul la noticia había sido publicada en el Sunday Times y no dejaba lugar a dudas, sin embargo pese a mis correos, a mi adornado CV en inglés y a la carta jurada en la que exponía que ET había sido mi fuente de inspiración en los momentos más difíciles de mi vida la ONU decidió darle el puesto a la astrofísica Mazlan Ohtman.
Durante todos estos meses no he dejado de pensar ni un momento sobre qué estaría haciendo en cada instante la directora de la Oficina de Naciones Unidas para el Espacio Exterior, ¿cuál sería su preparación? ¿tendría un teléfono rojo? ¿al Equipo A para salir inmediatamente? ¿qué diccionario emplearía para  comunicarse? ¿qué pensarán los extraterrestres de los anuncios de compresas con alas? ¿y de Belén Esteban?. También le escribí a la Sra. Ohtman y le expuse en un detallado correo que al margen de los protocolos que ya tendrían establecidos (Hawking propone que si tenemos contacto extraterrestre esterilicemos al bicho en cuestión, aunque  no especifica si con el metodo Milton o hirviéndolo al baño maría) contara con mi inestimable ayuda ya que en esos delicados momentos del contacto un adecuado chiste de Lepe y una chirigota de Cádiz, regado con una botella de Tio Pepe, serviría para acercar ambos mundos.
La cosa es que meses después de elucubraciones y sueños de funcionario acabo de saber que la historia de esta embajadora fue un bulo del Sunday Times, o también es probable que la ONU viendo la que está cayendo prefiera enviar a la astrofísica a El Cairo antes que tenerla tirada en un diván, rascándose el sobaco, mientras aguarda la llamada de ET.
Y ahora que me he quedado sin sueños y sin ilusiones para alcanzar un grado superior en mi categoría laboral  he decidido navegar por las webs ministeriales para ir buscando un nuevo objetivo...mientras encuentre algo mejor me seduce la idea de ser Secretario de Estado del Cambio Climático, un puesto que debe ser sacrificado, duro y tremendamente estresante.

La CEOE pone a los funcionarios en su punto de mira


La CEOE empieza a tocarme las narices.A priori se me ocurre que los empresarios de este país podrían hacer muchas cosas interesantes para mejorarnos la calidad de vida y, desde su sabiduría, aportar inteligentes soluciones a la crisis o a nuestros problemas cotidianos. Sin embargo una rápida visión a la prensa económica de las últimas semanas nos demostrará que tras la caída (eso sí más lenta de lo deseable) del gran Gerardo Díaz Ferrán los candidatos al sillón de tan ilustre puesto tienen una tirria manifesta hacia los empleados públicos. Es más, en sus intervenciones parece que todos se han ido de fiesta y tras un colocón del quince han decidido que su mejor apuesta para salvar al país sin que el gobierno le toque sus empresas, ni un céntimo de sus ganancias, pasa por cepillarse a miles o millones de funcionarios.
Hoy mismo entro en Expansión-Función Pública y de once titulares en su portada hay dos dedicados a los candidatos a presidir la CEOE y a cada cual más elocuente: "Banegas propone prohibir los nombramientos a dedo de funcionarios" y "Rosell: Hay más de 150.000 funcionarios del Estado que no tienen nada que hacer".  Sobre el primer asunto, el de los funcionarios a dedo poco voy a decir, máxime cuando el Tribunal Supremo le ha dicho a nuestro presidente del gobierno que quite  a seis altos cargos y hasta el momento se lo ha pasado por el forro. Personalmente y conociendo el patio en Andalucía me preocupan aún más la administración paralela que los órganos políticos del PSOE han montado gracias a su eterna hegemonía.
Por su parte Rosell, que hace gala de su catalinidad y el tópico la pela es la pela, llega a proponer un ERE en su gobierno autonómico. Tampoco quiero dedicarle mucho espacio a la criatura y prefiero hacer referencia al gran blog Administraciones en Red, donde en su última entrada aporta cifras interesantes sobre los funcionarios en la Unión Europea:
"En España trabajan para el sector público el 9% de las personas adultas, mientras que en la UE-15 este porcentaje es del 16%. Y en los países más desarrollados del norte de Europa esta cifra escala por encima del 20%"
En fin, son temas recurrentes y a veces me recuerda al eterno debate del huevo y la gallina. Pero quiero llamar la atención sobre ese personaje que muy pronto representará a los empresarios de nuestro país y que visto los titulares será un auténtico xenófobo antifuncionarial. Y yo, iluso, llegué a pensar que Gerardo Díaz Ferrán, que representó durante meses a los empresarios haciendo quebrar a sus empresas y dejando en el paro a miles de personas era difícil de superar.