
Con la sana intención de marcarse un "tanto" que contente hasta el orgasmo a los ciudadanos el ayuntamiento de Torremolinos ha decidido que sus funcionarios pasen a fichar cada vez que quieran ir al baño, fumarse un cigarro o "comprarse una chocolatina", según informa hoy mismo el
diario SUR.Como no ha sentado bien esta medida en vez de acudir a la maquinita en cuestión ahora permiten que simplemente se le notifique al jefe de servicio correspondiente. Bueno, vale, veamos, esta medida aparentemente sirve para vender a los vecinos la buena gestión de su alcalde, que controla hasta el extremo a sus funcionarios en un afán por controlar el gasto público, la productividad y bla bla. Es una iniciativa que cabrea a los funcionarios y alegra al resto pero el problema es que propicia la idea de que estamos todo el día con la próstata alegre, el puro habano de lenta combustión y en la maquinita de las chocolatinas gratuitas.
Podríamos darle una medalla.